Colombia no pudo con Ecuador y se enredó en la eliminatoria

Ni con fútbol ni con deseos, Colombia pudo superar a Ecuador y, al empatar 0-0 ayer en Barranquilla, desperdició la oportunidad de ascender al tercer lugar de la tabla de posiciones de las eliminatorias mundiales a Catar 2022.

El cierre fue dramático en el estadio metropolitano Roberto Meléndez: un gol de Yerry Mina, en el minuto 8 del tiempo de alargue, fue ruidosamente celebrado por el seleccionado nacional y los aficionados, mientras los ecuatorianos reclamaron una presunta mano del defensor.

El inexperto árbitro peruano Diego Haro no señaló el centro del campo ni anuló la acción, dejó todo en el limbo y creó confusión… hasta que cinco minutos después, en medio de la incertidumbre, tuvo la ayuda tecnológica del VAR y observó mano del defensor colombiano. Segundos más tarde, al reanudar, dio por concluido el partido.

Ya el VAR había ayudado en una decisión a Colombia, a los 29 minutos del segundo tiempo: Gustavo Cuéllar fauleó a un rival y Haro decretó pena máxima. Tras otros cinco minutos de discusiones, incertidumbre y confusión del árbitro, la pantalla le mostró que hubo posición adelantada.

Con sol, en una tarde de temperatura elevada, Colombia careció de luces, de ideas ofensivas para generar opciones de gol.

El partido comenzó con una de las acostumbradas salvadas del arquero colombiano David Ospina. A los 4 minutos, el remate de cabeza de Piero Hincapié, tras cobro de tiro de esquina, sirvió para el lucimiento del capitán colombiano.

Desde ese inicio, Colombia lució enredado, sin claridad, sin poder hilvanar una acción ofensiva.

Colombia con poca claridad
El hombre llamado a generar ideas ofensivas, Juan Fernando Quintero, se echó a un costado de la tribuna oriental, por derecha, y falló en sus intentos: no pudo, primero, en ensayos de lanzamientos y, tampoco, en servicios cortos.

Un lanzamiento largo de Quintero, que no pudo recepcionar Duván Zapata, se convirtió en la mejor oportunidad colombiana. La pelota siguió de largó y el arquero ecuatoriano, Alexánder Domínguez, desvió.

En el segundo tiempo, Colombia, con sol, continuó opaco, ni con Quintero, ni con la conducción de Cuadrado cuando este pasó a la mitad del campo tras la salida del volante.

Pero cuando el sol se ocultó y salió la luna, Colombia, con más empuje que fútbol, se acercó al arco ecuatoriano. Duván Zapata lo tuvo a los 24. La figura del partido, Domínguez, se arrojó abajo y despejó. Y a los 39 fue Luis Díaz que llegó al segundo palo a un centro. Llegó solo y remató para que, nuevamente, Domínguez, esta vez con su pierna, rechazara y evitara la anotación.

Y el cierre, con el empuje también de los cerca de 30.000 aficionados en las gradas, con Colombia volcada sobre el arco ecuatoriano, en la última jugada del partido, se produjo el gol de Mina, el fugaz festejo colombiano, la inmediata protesta de la visita y la decisión arbitral, soportada en el VAR, de que el partido quedaba con el marcador en blanco, el tercero seguido del seleccionado nacional.

Comparte