Hasta 24.000 venezolanos podrían ser elegibles para migrar a EE. UU. de manera legal

El gobierno de Joe Biden anunció el miércoles que aceptará hasta 24.000 venezolanos a través de un programa de permiso humanitario, aunque el alcance del programa es mucho más limitado que uno similar para los ucranianos.

El plan de permisos otorgaría a los venezolanos una estrecha vía legal para llegar a Estados Unidos, y el gobierno espera que quienes reúnan los requisitos lo soliciten a distancia y vuelen a Estados Unidos en lugar de emprender el peligroso viaje hacia la frontera suroeste estadounidense.

El Departamento de Seguridad Nacional también anunció que ampliaría el uso de una regla de salud pública para comenzar a enviar a México a los venezolanos que cruzan de manera irregular la frontera con Estados Unidos.

La dependencia de una regla pandémica del periodo de Donald Trump concretó el acto de malabarismo del gobierno de Biden para ayudar a los refugiados y, al mismo tiempo, para endurecer las restricciones fronterizas ante los ataques republicanos a la política de inmigración del presidente Biden y el número récord de cruces ilegales de la frontera. Y no hay garantía de que, a solo 26 días de las elecciones de mitad de mandato, tenga el efecto deseado.

Hasta ahora, la mayoría de los venezolanos que cruzaron a Estados Unidos no fueron expulsados en virtud de la medida de salud pública conocida como Título 42. En su lugar, eran examinados y liberados en el país temporalmente para afrontar el proceso de expulsión en el tribunal de inmigración, donde tienen la opción de solicitar asilo.

Los venezolanos que soliciten el programa de permiso humanitario deben tener a alguien en Estados Unidos que pueda demostrar que es capaz de mantener económicamente al inmigrante durante un máximo de dos años. Durante el proceso de solicitud, el gobierno evaluará las finanzas del patrocinador e investigará a los solicitantes, que también tendrán que tener ciertas vacunas y cumplir con otros requisitos de salud pública. Los venezolanos a los que se les conceda el permiso humanitario podrán trabajar temporalmente de forma legal en Estados Unidos.

Además, cualquier venezolano que entre de manera no autorizada a México o Panamá o que tenga estatus de residente permanente, doble nacionalidad o estatus de refugiado en otro país no puede acogerse al programa de permiso. Los venezolanos que ya han sido puestos en libertad en Estados Unidos para enfrentarse a un proceso de expulsión tampoco son elegibles para el programa.

El gobierno estadounidense dijo que su plan para los venezolanos se basaba en lo que describió como el éxito del programa “Unidos por Ucrania”, que se instituyó después de que los ucranianos —que huían de la invasión rusa— se abrieran paso hasta la frontera estadounidense desde México. Desde entonces, el gobierno Biden ha acogido a más de 100.000 ucranianos, a través del programa de permiso y otras medidas de reasentamiento. El Departamento de Seguridad Nacional dice que no hay límites en el número de ucranianos que pueden venir al país bajo el programa.

Mientras que el programa ucraniano recibió el apoyo bipartidista, los republicanos han sido menos acogedores con los venezolanos, más de 150.000 de los cuales han sido detenidos en la frontera suroeste de Estados Unidos desde octubre de 2021 hasta finales de agosto.

“Estas acciones dejan claro que hay una manera legal y ordenada para que los venezolanos entren en Estados Unidos, y la entrada legal es la única manera”, dijo el miércoles Alejandro Mayorkas, el secretario de Seguridad Nacional, en un comunicado sobre el nuevo programa.

Anunciar una nueva política a menos de un mes de las elecciones de medio término es una decisión calculada y política de la Casa Blanca, dijo John Thomas, un estratega republicano.

“Esto es más bien un esfuerzo para suavizar la ira de la gente sobre lo que está sucediendo en la frontera sur”, dijo Thomas. “También le da al gobierno el argumento de que están ‘haciendo algo’”.

Pero no está claro que los permisos humanitarios y la ampliación del Título 42 vayan a frenar de forma significativa el número de cruces fronterizos, ya que los venezolanos representan solamente una parte de los inmigrantes que cruzan de forma irregular.

Los defensores de los derechos de los inmigrantes han instado a la Casa Blanca a crear un programa de permiso humanitario para los inmigrantes procedentes de países especialmente inestables, entre ellos Venezuela.

Pero no apoyan un plan que vincula el permiso humanitario con la expulsión de otros miles de migrantes venezolanos a la peligrosa zona fronteriza del norte de México.

“Es estupendo ampliar el acceso al permiso humanitario, pero no puede ser a costa de un daño adicional a los solicitantes de asilo”, dijo Raha Wala, subdirector de defensa legislativa del National Immigration Law Center. “El Título 42 es una política de la era Trump, cruel y antiinmigrante que merece ser relegada al basurero de la historia, no expandida”.

Para escapar de la pobreza y la inestabilidad política, más de 6,8 millones de venezolanos han huido de su país desde 2015, según las Naciones Unidas. La mayoría se fue a otros países sudamericanos.

Pero en el último año, cada vez son más los que se dirigen a Estados Unidos. En agosto, los venezolanos constituían alrededor del 12 por ciento de las personas que cruzaron la frontera suroeste de forma irregular. Mientras que la mayoría de los inmigrantes que lo hacen son expulsados a su país o a México en virtud de la medida de salud pública, el gobierno estadounidense no ha podido repatriar a los venezolanos debido a las relaciones diplomáticas mínimas entre Washington y Caracas. Y —hasta ahora— México no ha estado dispuesto a acoger a los venezolanos procedentes de Estados Unidos.

El programa de permiso humanitario anunciado el miércoles parece ser una versión mucho más limitada de propuestas anteriores. Una de ellas, que se analizaba la semana pasada, incluía a cubanos, haitianos y nicaragüenses, según funcionarios informados de las discusiones. No está claro por qué estas nacionalidades fueron finalmente excluidas.

Biden ha supervisado un número récord de cruces fronterizos que forma parte de un movimiento global con más personas desplazadas que nunca. Desde que está en el cargo, el gobierno ha revisado y liberado a más de un millón de inmigrantes que cruzaron la frontera de forma irregular, dándoles permiso temporal para permanecer en el país hasta que se enfrenten a un proceso de deportación en el tribunal de inmigración. El gobierno de Biden también ha expulsado a migrantes más de dos millones de veces bajo la autoridad de la regla de salud pública.

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