Hailey Bieber tiene un quiste «del tamaño de una manzana» en el ovario: ¿tener uno es peligroso?

No está siendo el mejor año para Hailey Bieber en cuestión de salud. La modelo está teniendo un 2022 con varios problemas de salud que se unen a los de su marido Justin Bieber, al que se le paralizó la mitad de la cara en verano a causa del síndrome de Ramsay Hunt.

La joven tuvo que ser ingresada en abril al sufrir un pequeño accidente cerebrovascular del que se ha recuperado completamente. Ahora, Hailey se enfrenta a otra complicación de salud. Como ha confesado en sus redes sociales, tiene un quiste en el ovario. Pero no es uno cualquiera: es enorme.

Bieber ha desmentido que esté embarazada y ha asegurado que su tripa abultada es consecuencia de tener un quiste del tamaño de una manzana en su ovario, una condición que le provoca dolor y algunos síntomas nada cómodos en el día a día: «Es doloroso, me hace sentir náuseas e hinchada y con calambres y estoy más emocional».

En este sentido, la empresaria ha informado que no tiene endometriosis ni síndrome de ovario poliquístico, pero sí que es reincidente con los quistes: «He tenido un quiste ovárico unas cuantas veces y nunca es divertido».

¿Qué es un quiste ovárico?

Hailey ha querido darle normalidad a esta patología, que es común en las mujeres en edades fértiles e infrecuente en mujeres maduras.

Un quiste ovárico es un saco lleno de líquido que se desarrolla sobre o dentro del ovario. Su aparición y su crecimiento no se puede prevenir. Pero afortunadamente, la mayoría de los quistes no presentan ningún síntoma y desaparecen solos sin necesidad de ningún tratamientos.

Esto no quiere decir que, como le ha ocurrido a Bieber, haya algunas complicaciones y dolores en algunos casos – cada cuerpo es diferente -: pueden romperse, crecer bastante, causar dolor e impedir llevar una vida normal algunos días.

¿Qué tipos de quiste hay?
Los más habituales son los que los ginecólogos llaman quistes funcionales. Representan el 90% de los casos y son los que se forman en respuesta a los cambios del cuerpo durante el ciclo menstrual. Al cabo de una semanas desaparecen sin mayores problemas. Como ha indicado Bieber, es su caso.

Por otra parte, pueden ser quistes ováricos orgánicos, que son los que se producen por culpa de un crecimiento anormal del tejido ovárico. No cambian de tamaño durante el ciclo menstrual, suelen ser benignos y no desaparecen con el tiempo. Por lo tanto, estos quistes deben ser extirpados y luego ser analizados para determinar si son cancerosos.

Por supuesto, son poco frecuentes y con estos sí hay que tener cuidado, ya que pueden estar causados por una condición subyacente como puede ser la endometriosis o los ovarios poliquísticos.

Tener un quiste no significa tener cáncer
Muchas mujeres pueden asustarse al enterarse de que tienen un quiste en el ovario. Pero no se debe confundir un quiste con el cáncer de ovario. Lo más importante es la prevención, que en este caso es hacerse chequeos frecuentes para determinar que todo está bien y, en el caso de quiste, conocer qué tipo es.

Si es orgánico, se analizará para ver cuál es su naturaleza. Únicamente el 5% de los quistes orgánicos diagnosticados antes de la menopausia son malignos. En el caso de que ocurra en mujeres que tienen o han pasado la menopausia sí es más preocupante porque hay más posibilidades de que el quiste sea maligno. Aunque las estadísticas también son tranquilizadoras: alrededor del 15% de los quistes tras la menopausia son cancerosos.

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