Cuál es el cártel que ayuda a “Los Chapitos” a pasar fentanilo desde Sonora a EEUU

En Sonora hay una familia que tiene en sus manos el control de las actividades criminales y el tráfico de drogas hacia los Estados Unidos, especialmente el de fentanilo.

“Los Salazar” operan en Sonora el tráfico del opioide bajo las órdenes de “Los Chapitos” o “Los Menores”, que es como se conoce a los hijos de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo”, que todavía siguen en libertad.

El grupo criminal, a menudo descrito como el brazo armado del Cártel de Sinaloa en Sonora, inició sus actividades delictivas en ese estado y Chihuahua en la década de los 80 de la mano del jefe del clan, Adán Salazar, también conocido como Don Adán.

Actualmente el líder fundador se encuentra recluido en un penal de máxima seguridad desde 2011, y es reclamado por el gobierno de Estados Unidos por más de 800 cargos relacionados con posesión y distribución de droga.

Desde hace más o menos una década, Don Adán y su hijo, Alfredo Salazar Ramírez, alias “El Muñeco”, han dirigido al grupo criminal desde la cárcel a través de mensajes enviados por abogados y visitas familiares.

Las actividades delictivas de “Don Adán” y la de sus hijo, Jesús Alfredo “Ekl Muñeco” y Adán “El indio” Salazar, obligaron al desplazamiento forzados de 1,200 personas en el municipio de Sonoyta, Sonora, y de unas 300 familias en Las Chinacas, en Chínipa, en 2015.

De acuerdo con el reporte de las autoridades, revisado por el periodista Héctor de Mauleón, la operaci´pn de la organización delictiva está en manos del clan familiar Crispín Salazar, alias “El Tío Pín” (involucrado en el asesinato de la periodista Miroslava Breach), Adahir Salazar, “El Azteca”, Adair Salazar, “El Judas” y Aldair Salazar, “El Flaco”.

Miroslava Breach,, corresponsal de La Jornada, destapó los nexos entre el Cártel de Sinaloa, el grupo delictivo de los Salazar y autoridades policíacas.

En los reportes de seguridad también se identifica a Heraclio Vargas, El Accord, Jesús Francisco Serrazín, El Pirata; José Gaxiola, El Huarache; Óscar Gabriel Larios, El Gabito; Luis Abel Gaxiola, El Costeño; Feliciano Ramírez, El Cuza, así como a un individuo apodado El Rojo, como brazos armados y ejecutores de la organización.

El año pasado en Sonora se cometieron mil 739 asesinatos, a pesar de que la entidad se encuentra entre los 10 estados con mayor número de militares desplegados, con 2 mil 792.

Asimismo, en 2022 el 85 por ciento de las muertes violentas ocurridas en Sonora se concentraron en Cajeme, Guaymas, San Luis Río Colorado, Empalme y Hermosillo.

De acuerdo con un documento de la 4ª Zona Militar, hackeado por el colectivo Guacamaya, en Cajeme, Guaymas y Empalme el Ejército mexicano activó su código rojo debido a la pugna entre “Los Salazar” y “Los Chapos Trinis”, comandados por dos sujetos conocidos como “El Telcel” y “El Antenas”.

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