Dani Alves quiso hacer su propio carnaval en prisión y le llamaron la atención

El futbolista brasileño Dani Alves, en prisión provisional desde hace casi tres meses, declaró el lunes a petición propia ante la jueza que investiga la presunta violación por la que le denunció una mujer en Barcelona.

El jugador abandonó brevemente la cárcel en la que ingresó el 20 de enero para realizar una declaración de alrededor de media hora ante la jueza instructora de la causa abierta por un presunto delito de agresión sexual, que en el código penal español comprende la violación.

Durante su comparecencia, solicitada por el propio jugador, Alves afirmó de nuevo que las relaciones sexuales fueron consentidas, de acuerdo con fuentes judiciales. Se trataba de la segunda vez que el deportista, de 39 años, declaraba sobre lo sucedido en el lavabo de un reservado de una discoteca de Barcelona a finales de diciembre.

Nada de carnavales

Durante su estancia en prisión, algunos detalle se han conocido del comportamiento de Alves, como que ha promovido partidos de fútbol entre reclusos, que ha tenido que firmar camisetas que entran a la cárcel y que lleva buena relación con los otros presos.

Ahora lo que se reveló es que el jugador quiso celebrar su propio carnaval de Río pero fue aplacado por la guardia.

La Vanguardia reveló que los funcionarios le llamaron la atención por primera vez en los tres meses que lleva entre rejas.

Según Mayka Navarro, coincidiendo con la celebración de los carnavales e su país, “el hombre improvisó una batucada en su celda golpeando con ritmo todo lo que tenía a su mano”, dice el informe.

Agrega: “Entonces, los trabajadores abrieron la puerta para recordarle que no eran horas, ni lugar para fiestas”.

Navarro dice que las “rutinas no han cambiado y que mantiene el mismo comportamiento ejemplar del primer día”.

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