La OMS advierte de un «elevado» riesgo biológico en Sudán tras la ocupación de un laboratorio

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el martes de «elevados» riesgos biológicos en Sudán tras la ocupación de un laboratorio nacional de salud.

Ese «laboratorio de salud pública está ocupado por uno de los bandos en lucha y plantea un riesgo biológico muy elevado», declaró la representante de la OMS en Sudán, la doctora Nima Saeed Abid, en una rueda de prensa celebrada en Ginebra por videoconferencia. Abid añadió que en las instalaciones podrían encontrarse muestras con patógenos del sarampión, el cólera y la poliomielitis.

«No hay acceso de los técnicos de laboratorio, para que puedan contener de manera segura el material y las sustancias disponibles»; dijo esta doctora, negándose a especificar qué ejército ha ocupado las instalaciones, aunque varios informes sugieren que los paramilitares de RSF lo controlan.

Por otro lado, este martes los sudaneses aprovecharon la nueva tregua, anunciada a partir de las 22.00 GMT de ayer, con la mediación de Estados Unidos, para abastecerse de agua y alimentos o huir hacia zonas más seguras o países vecinos de Sudán, en medio de enormes dificultades por el cierre de bancos y tiendas o la subida de los precios.

Según medios locales y testigos, una calma tensa prevalece en Jartum y la vecina ciudad de Um Dorman, sin que se registraran importantes violaciones de la nueva tregua como sucedió en otras pausas anunciadas desde el estallido de los enfrentamientos el pasado día 15 entre el Ejército y el grupo paramilitar de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).

Centenares de sudaneses continúan desplazándose a la estación de autobuses de Jartum para intentar desplazarse a zonas más seguras o a países vecinos como Egipto (norte), en un viaje que puede durar hasta dos días, y donde un billete cuesta ya hasta diez veces más de lo normal. La situación se complica debido a la carestía de los billetes y la escasez de medios de transporte debido a la falta de gasolina, según las mismas fuentes.

Miles de habitantes de la capital salieron a las calles en un intento de abastecerse de agua y alimentos, en medio de muchas dificultades por el cierre de las tiendas y la falta de liquidez en efectivo por el cierre de los bancos desde el inicio de los enfrentamientos.

Mientras tanto, el independiente Comité Central de Médicos de Sudán cifró hoy en 291 los civiles muertos, considerablemente inferior a la cifra dada por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que eleva a más de 459 los muertos y 4.079 los heridos.

«Muchos heridos y muertos no están incluidos en este recuento (…) muchos no han podido llegar a los hospitales debido a la dificultad de movimiento y la inseguridad en el país», dijo el citado comité en un escueto comunicado.

Helicópteros y cazas del Ejército sudanés sobrevolaron esta mañana varios suburbios de Jartum y Um Dorman, donde según los testigos, se escuchan sonidos de explosiones o tiroteos de cuando en cuando, aunque sin que se informara de víctimas o combates.

La propia ACNUR anticipó hoy que el conflicto en Sudán podría causar al menos unos 145.000 refugiados en los vecinos países de Chad y Sudán del Sur. En la rueda de prensa de diversas agencias humanitarias coordinada desde Ginebra, la representante de ACNUR en Chad, Lorena lo Castro, indicó que la agencia se prepara para recibir hasta 100.000 refugiados en ese país (por ahora se han contabilizado unos 20.000).

Su colega en Sudán del Sur, Marie-Hélène Verney, indicó que en ese territorio se espera a 45.000 refugiados de Sudán.

A esas cifras habría que añadir los sudaneses que han huido al también vecino Egipto. Todavía no hay cifras exactas sobre el número de refugiados que ya han arribado a ese país.

A este éxodo se suma el de sursudaneses que estaban refugiados en Sudán y retornan a su país ante la escalada de hostilidades iniciada el 15 de abril: según la representante de ACNUR en el país, ya han llegado unos 4.000 de estos

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