Remedio casero para ‘barrer’ las patas de gallo en dos semanas

Las ‘patas de gallo’ son una de las imperfecciones en el rostro más comunes, debido a que esta parte de la cara es una de las que más se expone al sol. Este tipo de arrugas hacen que la piel se empiece a ver mucho más vieja y decaída.

Por ello, diferentes laboratorios han diseñado productos para retrasar este envejecimiento o tensar la cara por medio de distintos componentes.

Sin embargo, también existen diferentes remedios caseros que podrían tener el mismo efecto, pues se hacen con ingredientes naturales. Aquí le contamos cómo hacer uno muy popular.

Cómo hacer remedio casero para barrer las patas de gallo
Este remedio casero puede ser mucho más beneficioso si tiene entre 40, 50 y 60 años y lo único que necesita son dos ingredientes.

1 capsula de colágeno
La crema hidratante de su preferencia
Para hacer el remedio simplemente debe mezclar ambos ingredientes. Puede tomar una cucharadita de crema y ponerla en un recipiente pequeño. Luego debe romper la cápsula y agregar el colágeno al recipiente. Revuelva con la cuchara y aplique esta mezcla al menos una vez al día en las zonas donde tenga arrugas.

Recuerde consultar siempre con un profesional de la salud antes de aplicarse una receta mágica. Además tenga en cuenta cuáles son los componentes de la mezcla y si es alérgico a alguno. También puede optar por utilizar a diario una crema antienvejecimiento.

Entre los beneficios del colágeno está la hidratación de la piel y la protección de la misma frente a agentes externos como el sol o la contaminación. El frío también puede afectarla. Además de reducir arrugas, este componente también disminuye las líneas de expresión y las estrías. También combate la flacidez facial y la celulitis.

Según CantabriaLabs, para prevenir la pérdida de colágeno es muy importante reducir la exposición al sol, pues la luz ultravioleta afecta la producción de este en el cuerpo. También es importante modificar la dieta y aumentar el consumo de pollo, pavo, cerdo y pescado, proteínas que cuentan con colágeno.

¿Qué alimentos contienen colágeno para las rodillas?
El colágeno es una sustancia que aporta grandes beneficios al organismo, pues según el Grupo Sanitas de España, supone aproximadamente un cuarto del total de proteínas y está presente en la piel, los huesos, los ligamentos, los tendones y cartílagos, proporcionándoles resistencia y elasticidad, además de resultar imprescindible para los músculos y los órganos.

Además, señaló que entre el tipo de alimentos que contienen colágeno se destacan:

“1. Los ácidos grasos: concretamente omega 3, 6 y 9, que ayudan a que las hormonas se regulen interviniendo en el proceso de producción del colágeno. Estos ácidos están presentes en alimentos como pescado de agua fría, incluyendo el atún, el salmón y la caballa.

Asimismo, Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, señaló en su portal web que otros ácidos grasos omega-3 importantes se encuentran en los vegetales de hoja verde, aceite de semillas de linaza, nuez, semillas de chía y ciertos aceites vegetales.

  1. La vitamina A: ayuda a actuar como coadyuvante en la síntesis del colágeno. Esta vitamina se encuentra en múltiples alimentos, sobre todo, en las zanahorias y el melón.

Asimismo, está presente en:

Hígado vacuno y otros órganos, aunque estos alimentos también tienen alto contenido de colesterol, por lo que deberá limitar la cantidad que se consume.
Ciertos tipos de pescado, como el salmón.
Hortalizas de hojas verdes y otras verduras de color verde, anaranjado y amarillo, como brócoli y calabacines.
Frutas, como damascos y mango.
Productos lácteos, que son de las principales fuentes de vitamina A.
Cereales para el desayuno fortificados.

  1. La vitamina C: ayuda a destruir los compuestos que fomentan la eliminación del colágeno. Esta vitamina se encuentra especialmente en frutas como las fresas, las naranjas y las mandarinas.

De igual forma, otras frutas y verduras con vitamina C son:

Melón.
Frutas y jugos de cítricos, como las toronjas (pomelos).
Kiwi.
Mango.
Papaya.
Piña.
Frambuesas, moras y arándanos.
Sandía o patilla.
Brócoli, coles de Bruselas y coliflor.
Pimientos rojos y verdes.
Espinaca, repollo, nabos verdes y otras verduras de hoja.
Papa o patata blanca y la dulce (camote).
Tomates y su jugo.
Calabaza.

Comparte