¿Cómo se usa el limón para bajar la fiebre?

El limón es uno de los alimentos que mayores beneficios brinda al cuerpo, es una fruta refrescante y rica en antioxidantes; además, es famosa por sus múltiples usos.

La Fundación Española de la Nutrición destaca sus propiedades nutricionales: este alimento proveniente del continente asiático y se caracteriza por ser fuente de vitamina C, un compuesto que es esencial para el cuerpo, pues propicia el fortalecimiento del sistema inmune, al tiempo que previene el daño oxidativo.

Uno de los usos que se le puede dar al limón es para bajar la fiebre, pues es un síntoma muy común cuando el cuerpo está combatiendo una enfermedad infecciosa, proceso vírico u otras afecciones. Además, puede darse cuando hay cambios importantes en el cuerpo.

Por ejemplo, cuando un niño crece y le salen los dientes por primera vez o está recién está vacunado. Debido a que se trata de un mecanismo de defensa del cuerpo no es recomendable eliminarla del todo mientras el proceso de la enfermedad dura, aunque sí se puedo bajar la fiebre o quitarla para sentirse mejor.

Aquí le explicamos cómo quitar la fiebre con limón de distintas formas, todas ellas cómodas, fáciles y efectivas:

Paños de agua fría y limón: Gracias a las propiedades curativas del limón, entre las que se encuentran el poder refrescante por su alto contenido en vitaminas B, C y E, este es un gran aliado como antipirético. Para hacerlo se necesita zumo de limón, agua fría, un recipiente y algunos paños de algodón. Su preparación es de la siguiente manera:

  1. Exprima el zumo de esta fruta cítrica y mézclelo con agua fría en un recipiente.
  2. Moje los paños de algodón en el agua con el zumo de este beneficioso cítrico.
  3. Coloque en las partes del cuerpo más afectadas por la fiebre como, por ejemplo, la frente, la nuca, las muñecas y el ombligo.
  4. Cuando los paños se sequen o estén calientes vuelva a mojarlos y a colocarlos en estas zonas.
  5. Así, la temperatura corporal irá disminuyendo poco a poco gracias a la combinación y el efecto del agua fría y el refrescante cítrico.

Té de salvia, miel y limón: sus componentes ofrecen varias vitaminas y tienen propiedades antibacterianas, antisépticas y antiinflamatorias. Para hacer este remedio natural necesita un limón, miel, 35 gramos de salvia y agua; así es su preparación:
Ponga a hervir el agua para el té.
Cuando el agua hierva viértala en una taza para preparar la infusión.
Ponga 35 gramos de salvia en el agua.
Añada 2 cucharaditas de miel y 3 cucharadas de zumo de limón.
Mezcle bien y deje que repose 3 minutos antes de comenzar a tomárselo.

  • Té de limón, jengibre y miel: tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a bajar la fiebre. Para preparar la infusión necesita medio vaso de agua, un limón, miel y una cucharada de ralladura de jengibre. Sigue las instrucciones para su preparación:
  1. Exprima el limón y mezcle su jugo con agua caliente.
  2. Agregue la ralladura de jengibre y una cucharada de la miel.
  3. Mezcle bien hasta que quede homogéneo y comience a tomárselo antes de que se enfríe.
  4. Es recomendable que lo siga tomando unos días más, así se encuentre mejor.

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